Clara Peeters, Fede Galicia, Francisco Zurbarán y Juan Sánchez Cotán: La Vida Inmóvil, o por qué Pintar Comida (Posibilidades de ser a Través del Arte)

Marián López Fernández-Cao · Eneida

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Reseña del libro

Los elementos naturales comportan, aislados de su origen -la tierra, la vida que late en ellos-, e insertados en la cultura, en la vida humana, un rasgo a medio camino entre la celebraci�n de la vida y su desaparici�n, entre el mantenimiento de �sta y la melancol�a de su inexorable fugacidad. Los alimentos, objetos naturales desprendidos de su esencia y transformados en simples medios de la sobrevivencia humana, han sido objeto de representaci�n en todas las �pocas. Los ni�os y ni�as se encuentran alejados de estas representaciones, pero ligados a su contenido. Nos parec�a interesante que ni�as y ni�os se detuvieran a observar, por un lado, el objeto "alimento", el objeto "comida", con todo lo que ello signifi ca: abundancia, carencia, per�odos de la humanidad de hambruna, lugares del mundo de sobreabundancia y de inanici�n a un mismo tiempo, responsabilidad social sobre ese mal reparto; importancia de la comida en nuestro desarrollo como humanos, en la vida social, la comida como v�nculo social..., son temas que deben estar presentes en la formaci�n y refl exi�n de ni�as y ni�os en todas las etapas educativas. Tambi�n, por otro lado, la fruta, la hortaliza, como parte de la naturaleza, nos parece un objeto f�sico y est�tico digno de contemplaci�n lenta: estudiar su crecimiento, el porqu� de sus colores, formas, desarrollo, abre a ni�os y ni�as el estudio de la naturaleza en general y de las estructuras org�nicas en particular, y permite relacionarlas con aspectos como la simetr�a, cortes transversales y longitudinales, y dem�s aspectos formales. Asimismo, el estudio de c�mo los y las artistas han plasmado la comida nos hace preguntarnos c�mo la plasmar�amos nosotros hoy, qu� relaci�n tenemos con cada objeto comida y de qu� manera empatizamos con esos modos. Como veremos, los modos de Zurbar�n o S�nchez Cot�n son muy diversos de los de, por ejemplo, Clara Peeters. Reflexionar por qu� nos atrae uno u otro modo de representaci�n nos lleva a pensar no s�lo en nuestra relaci�n con los fi nes de esa representaci�n, sino en c�mo nos gustar�a refl ejar esa imagen a los dem�s. Usado-NUEVO El arte como expresión

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