Reseña del libro "Cuerpos ajenos"
Un hombre convertido en enjambre, tatuajes que cobran vida, pájaros muertos que llueven del cielo. A través de una escritura intensa que dialoga con el terror y lo sobrenatural, YASSER ZOLA nos presenta personajes que, desde los márgenes de la sexualidad y la identidad, convierten su sufrimiento en venganza. En "Cuerpos ajenos", no hay redención ni reparación posible. Tampoco se negocia con el arrepentimiento, porque aquí la venganza no es justicia, es pertenencia: el gesto definitivo de quien decide, al fin, reclamar su propio cuerpo.
—MARÍA JOSÉ CARO
En "Cuerpos ajenos", YASSER ZOLA traza líneas narrativas —a veces fantásticas y otras de un realismo contundente— sobre historias difusas donde encuentros homosexuales fortuitos, suicidios, bullying escolar o familiar, fantasías de venganza y crímenes contra mujeres son pesadillas que engendran la realidad. «De un momento a otro, viejas heridas se abrieron como un puñado de flores», dice en uno de sus relatos, y de eso justamente se trata "Cuerpos ajenos": un puñado de flores oscuras. Pero quiero pensar que hay redención, quiero quedarme con esa conversación con el padre muerto en el último relato, donde lo que se oculta y daña sale al fin a la luz y basta un mínimo gesto amable, desde el más allá o imaginado, para saber que incluso en medio del horror hay esperanza.
—IVÁN THAYS