Reseña del libro "Acordes ascendentes"
En el actual escenario en que nos movemos, no resulta fácil justificar un libro de poemas religiosos. Estas páginas intentan mirar más allá. El ser humano no se agota en lo de cada día, en lo que vuela a ras de suelo. En lo que se pesa, se mide y se cuenta. Sigue buscando un sentido, algo que responda al porqué profundo de su existencia.Estos versos pretenden no quedarse en lo efímero y transitorio, sino en lo que permanece, en lo que trasciende. Desean ir un poco más lejos con intuiciones y sentimientos que eleven los pies del suelo. En tiempos, llenos de ruidos y prisas, que definen a una sociedad pantalla, de la imagen, de la digitalización, del pensamiento único, de la IA… pretenden ser silencio, calma, reflexión e interiorización. Quisieran ser versos de fe, de gratitud, de homenaje y reconocimiento a los que dejaron huella. Incluso, de oración y contemplación.No solo se reza en las iglesias. Algunos lo hacen trabajando, escribiendo o leyendo, tal vez, un poema. Hay quienes, a lo mejor, prefieran orar en verso. En lo sagrado también cabe la belleza, la crea y la recrea. Y como el arte, es armonía, simetría y proporción capaz de producir gozo estético, interno. Por ello, se denomina Acordes Ascendentes, emulando, seguro que torpemente, a un conjunto de notas y sonidos o reflexiones, diferentes, que suenan a la vez, produciendo una armonía estética.En estos versos, reside un intento de aportar una chispita de luz para quien se encuentre en oscuridad; un mínimo hallazgo, para el que busca; algo de sosiego para el inquieto, o algo de certeza y seguridad para el que duda. También, para quien pueda sentirse solo en la vivencia interior de la fe, tenga presente que no está solo: al menos ya somos dos, el que esto ha escrito y el que lo lea.Este libro no pretende convencer a nadie. Solo intenta acompañar, desde la humildad y sencillez, al que busca, al que duda, al que agradece el don de la fe, al que la celebra en la liturgia, al que admira a los que han sido modélicos en la fe, al que espera y confía en ella.