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Chiki Klub 3. Aterriza donde puedas
Steve Breen;Steve Breen;Daniel Cortés;María Eva Girona López (Autor) · Hachette · Tapa Dura
Quedan más de 100 unidades
$ 65.436Un pato inventor, una marmota impulsiva, una lagartija valiente y cero supervisión adulta: la combinación perfecta para que todo salga mal.
Oliver ha tenido una idea genial: construir un robot que haga las tareas de casa. Barrer, vaciar el lavavajillas, recoger el cuarto de juegos… todo resuelto. El problema es que Patobot resulta ser demasiado eficiente. Y cuando encuentra un dibujo de un robot gigante, lo interpreta como una orden y se pone a construirlo con chatarra. Veinte metros de alto. Sin botón de apagado. Ya te imaginas cómo acaba.
Y eso es solo la primera aventura. Porque en la segunda, el Chiki Klub al completo (Oliver con sus zetas, Bruce con su riñonera y Lucy con su paciencia infinita) se cuela por un agujero de gusano y aterriza en la era de los dinosaurios. Ahí descubren que los gusanitos de chuche pueden ser la diferencia entre volver a casa o acabar de merienda de un T. Rex. El libro va a ese ritmo: de desastre en desastre, sin freno y sin pedir perdón.
Viñetas grandes, texto cortito, gags visuales en cada página y pedos robóticos (sí, los hay). Si en casa ya han disfrutado con Narval y Medu o Supergatito y buscan algo con más aventura y más disparate, aquí lo tienen. Aviso: puede provocar intentos de construir robots con piezas del garaje.
Un pato inventor, una marmota impulsiva, una lagartija valiente y cero supervisión adulta: la combinación perfecta para que todo salga mal.
Oliver ha tenido una idea genial: construir un robot que haga las tareas de casa. Barrer, vaciar el lavavajillas, recoger el cuarto de juegos… todo resuelto. El problema es que Patobot resulta ser demasiado eficiente. Y cuando encuentra un dibujo de un robot gigante, lo interpreta como una orden y se pone a construirlo con chatarra. Veinte metros de alto. Sin botón de apagado. Ya te imaginas cómo acaba.
Y eso es solo la primera aventura. Porque en la segunda, el Chiki Klub al completo (Oliver con sus zetas, Bruce con su riñonera y Lucy con su paciencia infinita) se cuela por un agujero de gusano y aterriza en la era de los dinosaurios. Ahí descubren que los gusanitos de chuche pueden ser la diferencia entre volver a casa o acabar de merienda de un T. Rex. El libro va a ese ritmo: de desastre en desastre, sin freno y sin pedir perdón.
Viñetas grandes, texto cortito, gags visuales en cada página y pedos robóticos (sí, los hay). Si en casa ya han disfrutado con Narval y Medu o Supergatito y buscan algo con más aventura y más disparate, aquí lo tienen. Aviso: puede provocar intentos de construir robots con piezas del garaje.
Un pato inventor, una marmota impulsiva, una lagartija valiente y cero supervisión adulta: la combinación perfecta para que todo salga mal.
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