De bien en mejor. Virtudes teresianas y vida positiva en el libro de las Fundaciones de santa Teresa de Jesús
Reseña del libro "De bien en mejor. Virtudes teresianas y vida positiva en el libro de las Fundaciones de santa Teresa de Jesús"
A pesar de ser mujer y monja sometida a la autoridad masculina y jerárquica, de contar con escasos recursos económicos, tener mala salud y enfrentar incontables obstáculos que salieron al paso, d 1562 a 1582, –en los últimos veinte años de su vida– santa Teresa de Jesús fundó 17 conventos de monjas y dos de frailes.
La historia de las fundaciones es también la de su vida en plenitud, la del ejercicio de las virtudes personales y comunitarias, que importan más que el linaje para el seguimiento de Cristo y la construcción del Reino de Dios.
El contacto con las realidades de su tiempo no volvió a santa Teresa más mundana, sino más mística, pues hizo crecer abundantemente su agradecimiento a Dios, el Señor providente, el verdadero Fundador.
Al leer los relatos de fundaciones observamos que Teresa era determinada –no obstinada– flexible, audaz y creativa para buscar nuevas soluciones ante los obstáculos aparentemente infranqueables. Conocer cómo fue creciendo la red de monasterios descalzos es descubrir. a nuestra madre Teresa padecer frío o agobiarse por el calor, con ánimos animosos. o con pusilanimidad, casi siempre fuerte por su gran confianza en Dios, pero a veces frágil y enferma, aunque siempre dispuesta a agradarlo y cumplir su voluntad. Es encontrarla cercana, imitable, madre, guía y maestra para todos, para nosotros, para nuestro tiempo.
"Queda muy claro que lo que pretende esta estupenda obra no es releer a la mística de Ávila con más o menos acierto, al paso de su tarea fundadora, sino abrirnos a la experiencia que a ella le ardía dentro, corazón y raíz de todas sus andanzas, motor y razón de todos sus afanes. Entrando en el corazón de Teresa, no sólo entenderemos que pudiera realizar, atravesada por la enfermedad, la contradicción, las dificultades y la crítica, tantas fundaciones. Comprendemos, sobre todo, que la pasión y el amor desbordante de Dios hacia Teresa, su fidelidad y misericordia, son el gran dogma, la gasolina que movía sus carretas en medio del lodo, la alegría y el tesón, la humanidad y capacidad de comunión con Dios y con todo lo humano que recorrió cada uno de los días de su vida." Fr. Miguel Márquez, ocd