KAKISTOCRACIA DEPREDADORA E INHABILITACIONES POLÍTICAS. El falso Estado de derecho en Venezuela: El Falso Estado de Derecho En Venezuela
Reseña del libro "KAKISTOCRACIA DEPREDADORA E INHABILITACIONES POLÍTICAS. El falso Estado de derecho en Venezuela: El Falso Estado de Derecho En Venezuela"
En este libro el profesor Allan R. Brewer-Carias trata tres temas cruciales e interrelacionados referidos a la situacion politica de Venezuela, donde en veinte años una kakistocracia depredadora (o gobierno de los peores), ha acabado con el Estado de derecho, convirtiendolo en una gran mentira, y en consecuencia, ha destruido la propia democracia.  El primer tema es el de destruccion del Estado de derecho, lo que implica haber acabando con la supremacia de la Constitucion, que ha sido violada a mansalva desde que se dicto desmantelando la separacion de poderes, y en especial, la autonomia e independencia del Poder Judicial, con lo cual al no poderse controlar a los agentes del gobierno, la ilegalidad se convirtio en la regla, como ilegalidad legalizada o fraude constitucional, y la violacion masiva de todos los derechos de las personas se convirtio en una practica incontrolable.  El segundo tema es el de la declaracion de guerra que la kakistocracia hizo contra todas las instituciones del propio Estado, que han sido destrozadas en medio de la centralizacion y concentracion del poder y ademas, desato una guerra implacable contra la toda la sociedad y sus instituciones, contra los sindicatos, los colegios profesionales y las universidades y enfilo y la guerra contra la economia privada, acabando con el aparato productivo del pais, y contra la propiedad privada, expropiando y confiscando para destruir y devastar todo.  Y el tercer tema se refiere a la manifestacion especifica de toda esa destruccion global, materializada que es la utilizacion, por la kakistocracia, de la tecnica de inhabilitar politicamente y por via administrativa a toda persona que se destaque y  pueda competir como candidato en posible o supuestas elecciones libres que una kakistocracia por supuesto nunca podria ganar, salvo con fraude.