Reseña del libro "Mundo Rural, Anarquismo y Exilio"
Para recordar a Bernabe Esteban bastaria, simplemente, con poner en palabras lo que se siente, o mas bien lo que nos afecta, cuando leemos sus memorias. De inmediato, sin mas, impone su trayectoria: la de un joven campesino anarquista que participa, en plena Guerra Civil española, en un proyecto revolucionario, el de las colectividades, que sufre los campos de concentracion del exilio en Argelia, que acaba como refugiado y luego siempre como extranjero, sin por ello abandonar nunca la esperanza ni el compromiso con un ideal social de justicia, libertad y solidaridad. Quienes conocieron a Bernabe saben tambien como, con el paso del tiempo, sus recuerdos toman una unica y urgente funcion: la de hacer de su testimonio un trabajo de memoria compartida. Es imposible separar la voz de Bernabe de la del exiliado, que responde desde el deber y la necesidad de no olvidar, ante todo, a los que quedaron atras. Aun siendo muy duro el exilio para los que pudimos salir -recuerdo que decia Bernabe, con el peso de la responsabilidad-, aun fue peor para los que no pudieron. Cuando conoci a Bernabe el ya era un hombre de cierta edad pero se mantenia todavia activo, a pesar de ser consciente de que su memoria se debilitaba y de que empezaba a sentir la fragilidad y la fatiga de su cuerpo. Tenia entonces unos 80 años, pero su edad avanzada no hacia sino motivarlo a seguir trabajando, quiza si cabe con mas entusiasmo y prisa. Para el, trabajar significaba permanecer cerca de su maquina de escribi